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Los frutos de la USB ascienden todas las cimas
Reconocidos egresados destacan la motivación por la excelencia que la institución sembró en ellos.
El Nacional (19-01-10).- Ignacio Rodríguez Iturbe llegó a la Universidad Simón Bolívar cuando instalaban la casa de estudios en Sartenejas. Hoy se cumplen 40 años de su inauguración y desde la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, el experto en hidrología y ciencias ambientales aplaude el aniversario.
"La USB fue lo mejor que le pudo pasar al sistema venezolano. Creó un polo de excelencia, que desde el principio esperaba lo mejor de estudiantes y profesores y confiaba en el binomio investigación-docencia. Fue un soplo de aire muy alentador a la academia porque demostró que una universidad pública podía soñar con niveles de excelencia que no se habían visto en el país", recuerda el segundo venezolano que ingresó a la Academia Pontificia de las Ciencias.
Durante casi dos décadas, Rodríguez Iturbe fue profesor e investigador de la USB: "Siempre agradeceré la oportunidad de echar adelante un sueño". Hoy, en su interior se funden la alegría que le genera ver los logros de la universidad, con el dolor de observar un estrangulamiento económico que asciende a más de 235 millones de bolívares fuertes: "Es una falta de comprensión del Gobierno hacia lo que es la universidad y el papel que juega. Hay gente que se niega a entender, por una posición ideológica, que en la excelencia no valen populismos baratos".
La Gobernación del Estado Miranda ha escogido a egresados de la USB como cabezas de su equipo. Klaus Jaffé, profesor titular del Departamento de Biología y Organismos y fundador del posgrado de Ciencias Biológicas de la institución, es director de Ciencia y Tecnología del ejecutivo regional. Adriana D’Elía Briceño, egresada y profesora de la USB en Urbanismo, es la secretaria de Gobierno.
D’Elía considera que con la formación que recibió adquirió la necesidad de servir. A su juicio, es "una falta de visión" la distribución del presupuesto: "Quiero que en mi país siga existiendo una universidad como esa, en la que las cosas funcionan bien, donde hay una filosofía de la excelencia. Quienes se forman ahí tienen un sentido de futuro. No me queda más que ser optimista".
La palabra excelencia la reitera todo egresado o profesor de la USB. De ella han surgido ganadores de premios, escritores de artículos científicos y egresados que ocupan los más altos cargos en instancias nacionales e internacionales.
Lecciones
"Una característica de la universidad es la disciplina. Bajo el régimen trimestral aprendí que no se obtienen resultados sin trabajo arduo. Ese rigor metodológico es una enseñanza importante", dice Benjamín Scharifker, presidente de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela, quien en 1976 se graduó de licenciado en Química de la USB y desde 1980 trabaja ahí como profesor.
A juicio de Scharifker, ex rector de la universidad, el mayor legado en estas cuatro décadas es la generación de capital humano con valores. Justamente en la USB se graduó Gregorio Drayer, quien fue ingeniero jefe de la Estación de Investigación Desértica de la Mars Society y delegado de la Generación Espacial en la Comisión para Usos Pacíficos del Espacio Ultraterrestre de Naciones Unidas.
"El régimen trimestral hace que se desarrolle una cultura de correr, de estar todo el tiempo enfocado en los estudios. En la USB, o te montas en el tren o lo pierdes. Esa perseverancia y dedicación que te siembra, nos permite adaptarnos a cualquier universidad", afirma Drayer, ingeniero eléctrico y profesor de la USB, desde el Instituto Tecnológico de Georgia, donde estudia un doctorado con el apoyo de la primera Beca Fulbright International de Ciencia y Tecnología otorgada a un venezolano por el Departamento de Estado de Estados Unidos.
De la USB egresaron también Marco Cayuso, Martín Echevarría y Carlos Castillo, ingenieros que integran el Proyecto Cumbre y que instalaron la bandera tricolor en las más altas montañas del mundo. En opinión de Castillo, el régimen trimestral lo enseñó a trabajar bajo presión, con el valor agregado de que el campus lleno de jardines hacían agradable la práctica del deporte.
"La USB no sólo me dejó excelentes momentos. Desarrolló en mí una actitud hacia la vida con sentido de la responsabilidad, disciplina y organización. Es una manera de pensar a la hora de enfrentar el día a día", afirma Castillo. Considera que está devolviendo a la universidad y al país todo lo que aprendió al formar una compañía propia y realizar una labor de divulgación de los éxitos de Proyecto Cumbre, pues envía un mensaje de optimismo y de motivación al logro a estudiantes de colegios y universidades.
La oferta de la USB abarca carreras de pregrado y técnicas y posgrados en las sedes de Sartenejas y el Litoral. Enrique Planchart, rector de la casa de estudios, se siente orgulloso de que 7 de cada 10 estudiantes se gradúan: "El índice está muy por encima de otras universidades y la excelencia en las carreras científicas ha marcado un camino a seguir por otras instituciones".
A pesar de sus 40 años, hoy sigue vigente el logotipo de la USB, que simula un circuito eléctrico y tiene en el medio un rectángulo que representa un pórtico al futuro y la unidad de saberes.
De regalo
Hoy comienzan las celebraciones de la Universidad Simón Bolívar por sus 40 años. El equipo organizador concibió el proyecto Un Regalo para la Simón, que consiste en la recaudación de dinero entre los dolientes de la universidad con el fin de contrarrestar la crisis presupuestaria.
Para ello se han habilitado las cuentas corrientes del Banco Mercantil número 0105-0024-95-1024286126 y del Banco de Venezuela número 0102-0455-100001010536, ambas a nombre de la Universidad Simón Bolívar.
El ex rector Benjamín Scharifker considera que, con la crisis, la USB ya perdió el "oxígeno" de una universidad: la suscripción a revistas científicas. "Si pierdes la información, no puedes construir conocimiento", se lamenta.
Como regalo para la casa de estudios pediría unas relaciones constructivas y de cooperación con el Gobierno.
Gregorio Drayer quisiera como regalo la aprobación del reglamento autonómico y el presupuesto necesario; Ignacio Rodríguez Iturbe solicitaría mantener la independencia académica; Adriana D’Elía quisiera los recursos; mientras Carlos Castillo asegura que merece apoyo, así como planes de desarrollo académico y de infraestructura.
Mariela Hoyer Guerrero
E-mail: info@usb-egresados.org.ve |